Selecciones de la Colección del Museo Guggenheim Bilbao IV

19 de noviembre, 2013 – 14 de septiembre, 2014

La exposición en Bilbao

Irazabal

Prudencio Irazabal
Sin título # 767, 1996
Acrílico sobre tela sobre paneles de madera
211 x 346 cm
Guggenheim Bilbao Museoa

Selecciones de la Colección del Museo Guggenheim Bilbao IV

"Creo que la realidad significa desbordamiento, valentía. Las cosas imaginadas forman parte de la realidad, suceden".

—Adonis [Ali Ahmad Said Esber]

Esta exposición confronta obras pertenecientes a la Colección del Museo Guggenheim Bilbao realizadas por dos generaciones de artistas contemporáneos que investigan espacios de presencia y ausencia: con su trabajo, emprenden la transformación de una realidad que abarca desde relaciones humanas y referencias a la historia del arte hasta visiones cósmicas y también microscópicas.

En la muestra, las obras se han agrupado en dos ámbitos bien definidos: en uno de ellos, que presenta una dimensión teatral, predomina la figuración; en el otro, prevalece la abstracción. Los artistas se acercan en mayor o menor medida a la realidad, pero lo hacen siempre con la intención de habitar lo desconocido, de experimentar una revelación. De esta forma, la realidad deja de ser algo "prefabricado", se convierte en una experiencia  única, en la que el arte abandona el carácter retórico para conectar de manera inmediata con la totalidad de la existencia.

En este espacio se reúnen las obras de tres artistas que abordan la realidad a través de  composiciones figurativas y con cierta apariencia teatral: Elssie Ansareo, Manu Arregui y José Manuel Ballester.

Elssie Ansareo (México D.F., 1979) reflexiona sobre la escena y el espectador con imágenes de aspecto barroco y teatral que resultan inquietantes para quien las observa. Por medio de la fotografía, la artista da forma a sus preocupaciones estéticas y explora, de forma poética, conceptos como la representación, la identidad, la relación con los otros y la memoria.

Con su trabajo Irresistiblemente bonito (2007), Manu Arregui (Santander, 1970) crea un sugestivo juego entre la realidad y su reflejo virtual. Protagonizada por Vanesa Jiménez, conocida como la niña "de los huesos de cristal", la obra permite al artista investigar los mecanismos de conversión de una persona real en el personaje que muestran los medios de comunicación. Junto a ella, puede contemplarse la pieza Con gesto afeminado (2011), que está basada en una antigua producción de los Ballets Rusos y sirve a Arregui para plantear temas como el desajuste del individuo frente a la sociedad y los imperativos sexistas de masculinidad, poniendo en tela de juicio los modelos dominantes.

Las fotografías de José Manuel Ballester (Madrid, 1960) parecen encapsular el tiempo. La búsqueda por parte del artista de una poética del espacio vacío ha dado lugar a la serie Espacios ocultos, que comienza en 2007 y en la que, mediante la alteración digital de fotografías de cuadros históricos, reinterpreta obras maestras de la historia del arte para generar turbadoras ausencias. Sus obras invitan al espectador a participar en una singular metamorfosis de la realidad.

En este espacio se agrupan las obras de tres artistas que se sumergen en la realidad desde la abstracción: Prudencio Irazabal, Darío Urzay y Juan Uslé.

Las obras de Prudencio Irazabal (Puentelarrá, Álava, 1954) contienen numerosas referencias a distintas etapas de la historia del arte, que cita desde su profundo conocimiento del lenguaje pictórico, a través de la exploración técnica y formal. Sin título #767 (1996) es un cuadro solo en apariencia monocromático, pues sus lados muestran estratos superpuestos de pintura acrílica transparente que desvelan el proceso creativo del artista y explican la profunda luz que emana de su superficie.

Dario Urzay (Bilbao, 1958) presenta sus dos versiones de la obra En una (Microverso) fracción (1997), reunidas aquí por primera vez. En esta instalación, el artista traza un círculo imaginario que une ambas piezas e invita al espectador a emprender un vertiginoso viaje que va de una visión cósmica a una microscópica.

Las obras de Juan Uslé (Santander, 1954) son espacios pictóricos autónomos que reflejan determinados procesos intelectuales o emocionales del artista. En la serie Soñé que revelabas (1997–momento actual), cada línea y cada pincelada transmiten emoción y la sensación de un movimiento lento o palpitante. La repetición mecánica de los trazos en estas pinturas muestra claramente un enfoque sistemático y orientado al proceso, pero la pincelada es también un rastro visible del cuerpo y su actividad física, es decir, un aspecto de la realidad que culmina en una abstracción.

Comisaria: Petra Joos

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